Nada es natural…
Simplemente observando lo que los argentinos hacemos con total naturalidad en otros lugares no sucede. Para esperar el transporte público, que es muy eficiente por cierto, la gente no tiene un orden preestablecido solo se espera y a la cuenta de tres sale el malón jajaja podes salir tan beneficiado como perjudicado. Se sube. No hay filas! Lo que nosotros los criollos hacemos con total naturalidad. Todo es tan relajado.
Cada uno cumple su función el chofer y su ayudante, los que cobran ayudan a subir, indican destino, cargan los bultos, con un humor particularmente pipense.
Se va llenando nos vamos acomodando y sale. No hay comentarios, ni gritos, ni apuro por parte del chofer. Solo espera, escucha música y nos lleva a destino.
Es inevitable comparar, con los servicios que conocemos y vivimos a diario.
Los otros días en el lobby de la posada al esperar la llave nos comenta quien nos recibió,“son otras personas!… No ten miedo, no ten cara de susto, están relajados …están preto los dos.” Y si, llegamos con expectativas y una mochila ? llena de momentos de planificaciones, búsquedas, de agregar y quitar, de presupuestos, reservas. Hoy estamos casi al final del camino a solo 72 hs de regresar a casa. En una de esas conversaciones reflexivas que suelen aparecer, surgió …“¿Que significa que los viajes te abren la cabeza?” Seguramente pasa porque no todo esta cerrado ni definido y que al conocer otras formas te reconoces en algunas, otras son tan distantes que no podes registrar una posición ni moral ni ética solo observar. Tal vez nos cambie la cabeza porque estamos abiertos a reconocer en el otro la diferencia, todo lo que hace a un lugar. Que deja en nosotros momentos, miradas, disfrute, relax total y un agradecimiento a este lugar tan particular que fue nuestro lugar por todo este viaje.
Un nuevo destino esta definido.

