Frutillar
Conserva la elegancia y sobriedad de la arquitectura alemana, una costa prolija y delicadamente diseñada. La cultura envolvente de la música con la imponente presencia del Teatro del Lago desde la costa se puede avistar el volcán Osorno que parece suspendido en el aire, el sol hace que cada detalle brille dejando ver sus colores.

Los locales que están tras cruzar la Avenida Phillippi con vista a la costa presentan en sus menús especialidades que se ofrecen a lo largo de Chile cuasi autóctonas, llevan nombres internacionales pero el sabor impreso de las manos de los frutos rojos chocolatería chilena.


El Museo Alemán es la muestra de que el pasado con su trabajo y escalones sociales fue parte de esa historia, dejo casas, jardines, maquinarias, elementos, artefactos y utensilios de todo tipo que hablan x si mismo de tiempos remotos. Llegas a Frutillar simplemente con el transporte público bus con el cartel FRUTILLAR BAJO y al llegar se nota la diferencia.



